RTVE da portazo definitivo a María Patiño y Belén Esteban tras el fracaso de La Familia de la Tele.
RTVE da portazo definitivo a María Patiño y Belén Esteban tras el fracaso de La Familia de la Tele
Las dos figuras emblemáticas de la televisión del corazón no tendrán continuidad en la cadena pública, que cierra una etapa fallida con un claro mensaje: ese modelo televisivo está agotado.
El intento de RTVE por revivir el fenómeno Sálvame desde una óptica más comedida y adaptada al formato público ha terminado en un estrepitoso fracaso. El programa La Familia de la Tele, producido por La Osa —la factoría de Óscar Cornejo y Adrián Madrid, creadores de formatos como Deluxe, Socialité o Aquí hay tomate— no logró conectar con la audiencia ni consolidarse en la parrilla. Ahora, con el programa ya finiquitado, fuentes internas de la Corporación Pública han confirmado que ni María Patiño ni Belén Esteban tendrán una segunda oportunidad en TVE.
“Se ha intentado y no funcionó”, sentencian de forma tajante desde RTVE, dejando claro que no se plantean reincorporar a las dos colaboradoras, cuyos contratos nunca estuvieron vinculados directamente a la cadena, sino a la productora responsable del fallido espacio. “Están amortizadas. Es un tipo de corazón que ya no encaja ni tiene futuro”, zanjan las fuentes.
Un estilo televisivo en declive
La breve experiencia de Patiño y Esteban en la televisión pública representa, en cierto modo, el cierre simbólico de una era. La televisión del corazón que ambas encarnan, con su carga emocional, su espontaneidad y su inevitable dosis de polémica, dominó durante años la programación de Telecinco. Pero lo que en su día fue sinónimo de éxito, en el contexto de RTVE ha demostrado ser un formato desfasado, que no conecta con la actual línea editorial ni con las exigencias de una audiencia que ha evolucionado.
“No sería lógico que regresaran a la misma cadena donde ya fracasaron”, explican desde la Corporación. La cadena pública busca renovar su imagen y apostar por contenidos más variados, menos centrados en el sensacionalismo. Y, en ese camino, no hay hueco para una televisión que remite directamente al pasado.
El contrato perdido y una oportunidad fallida
La diferencia contractual entre Patiño y Esteban y otros rostros con vinculación directa a RTVE ha sido determinante. Ambas fueron fichadas por la productora La Osa, no por la cadena, lo que facilita aún más el cierre de esta etapa sin compromisos ni renovaciones pendientes.
El proyecto, que aspiraba a rescatar parte del universo Sálvame con un tono más suave, no pasó la prueba del prime time ni logró fidelizar al público. Apenas unas semanas después de su estreno, La Familia de la Tele fue retirado de la programación ante el desplome de sus audiencias.
Nostalgia de un pasado glorioso
Pese al golpe, tanto María Patiño como Belén Esteban se muestran más nostálgicas que resentidas. En una reciente entrevista concedida a Fórmula TV, ambas rememoran con orgullo su paso por los grandes formatos de Mediaset. “Sálvame fue muy importante para mí”, reconoce Esteban. “El personaje soy yo. Me lo he currado para tener mi propio nombre”, subraya, recordando su evolución desde “la ex de Jesulín” hasta convertirse en una figura mediática con entidad propia.
Patiño, por su parte, defiende su trayectoria construida a base de trabajo frente a las cámaras. “Me he construido a mí misma. La oportunidad te la dan, pero después estás sola delante de la pantalla”, afirma.
Ambas admiten haber estado “más dolidas que enfadadas” por cómo se produjo su salida del universo Sálvame, aunque no cierran la puerta a nuevas aventuras televisivas. “¿Volver a Telecinco? ¿Por qué no?”, lanza Esteban con una sonrisa. Patiño, algo más comedida, dice vivir “al día”.
Un adiós que marca el final de una era
Para RTVE, la conclusión es clara: ese tipo de contenido, tan característico del corazón más crudo y directo, ya no tiene cabida en su modelo actual de programación. La cancelación de La Familia de la Tele y la negativa a seguir contando con sus dos rostros más reconocibles pone fin a un experimento que no cumplió las expectativas.
Lo que para algunos fue una etapa breve y fallida, para otros representa el fin de un ciclo televisivo. Patiño y Esteban seguirán siendo referentes de un tipo de televisión que marcó a generaciones, pero que hoy parece ya no tener espacio en la oferta pública. En sus propias palabras, lo único que quieren es ser recordadas como lo que siempre fueron: “Honestas”.
Y quizás en esa honestidad, con todo lo que conlleva —luces, sombras, errores y aciertos— reside la esencia de su legado.
