El silencio cómplice y la euforia: el tsunami mediático por el despido de Lecquio La decisión de Mediaset de despedir al conde Alessandro Lecquio tras las acusaciones de maltrato de su expareja, Antonia dell'Atte, ha fracturado la crónica rosa en dos bandos irreconciliables: el mutismo en su círculo más cercano y la celebración abierta en otros platós. Por Silvia Osorio Madrid, 21 de noviembre de 2025 - El terremoto provocado por el despido fulminante de Alessandro Lecquio de Mediaset ha dejado dos escenas diametralmente opuestas en la televisión española. Por un lado, un silencio ensordecedor en los programas de sus compañeros y amigos más cercanos. Por el otro, una explosión de alivio y júbilo en espacios como el nuevo ‘Sálvame’, donde la noticia fue recibida con gritos de alegría. La gota que colmó el vaso para la cadena fueron los testimonios públicos de Antonia dell'Atte, quien el pasado mes de octubre relató en una entrevista con ‘El País’ el “infierno” de violencia que sufrió durante su matrimonio con el aristócrata italiano a finales de los años ochenta. Sus declaraciones, en las que detalló episodios de golpes e insultos que comenzaron incluso durante su embarazo, fueron avaladas por la documentación judicial que su abogado entregó a la dirección de Mediaset, convenciéndoles de la veracidad de su relato. El pacto de silencio en el entorno de Lecquio La reacción en el corazón de Telecinco, donde Lecquio era colaborador habitual, ha sido de hermetismo. Fuentes cercanas al entorno del conde confirmaron que se ha acordado evitar cualquier comentario sobre el polémico cese. Este jueves, programas como ‘El Programa de Ana Rosa’ —presentado por su amiga íntima y madrina de su hija pequeña—, ‘Vamos a ver’ y ‘El Tiempo justo’ optaron por ignorar por completo la noticia. Según se ha filtrado, la decisión de no despedir a Lecquio en antena no fue voluntaria, sino un mandato de la dirección de la cadena. Para Ana Rosa Quintana, la situación supone un conflicto personal y profesional. Hace un mes, en un photocall, ya había salido en defensa del conde, calificándolo de “fuerte” y remarcando su amistad. Sin embargo, en su programa, el tema ha sido tratado con un elocuente mutismo. La otra cara: celebración y un grito por las víctimas Mientras en Telecinco imperaba el silencio, en el plató de ‘No somos nadie’, el sucesor de ‘Sálvame’ en la cadena Ten TV, la atmósfera era completamente distinta. La noticia del despido se recibió en directo con una ovación y una palpable euforia. Fue en este espacio donde Antonia dell'Atte conectó por sorpresa para ofrecer sus primeras palabras. Visiblemente emocionada, y entre lágrimas, la exmodelo afirmó: “38 años, toda la prensa cómplice”. “Estoy brindando con vino. Estoy festejándolo con mi hijo, con mi madre, mi familia... Es una victoria de la verdad”, añadió. La presentadora Carlota Corredera no dudó en elevar el momento a una victoria colectiva, preguntándole a Dell'Atte: “¿Eres consciente de que esta victoria no es solo tuya, sino de todas las mujeres?”. La indiferencia de Ana Obregón En una casualidad de la parrilla, Ana Obregón, otra expareja de Lecquio y madre de su difunto hijo Aless, compareció este mismo jueves en ‘Y ahora Sonsoles’ de Antena 3. Sin embargo, ni la presentadora le preguntó por el tema ni la bióloga y actriz hizo mención alguna al despido de su expareja, actuando como si el escándalo no estuviera sacudiendo los medios. La reacción ante este episodio ha dibujado una línea divisoria clara en el mundo del corazón, enfrentando la lealtad personal y el silencio impuesto con la reivindicación pública de la verdad de una víctima y la celebración de una medida que muchos consideran justa y tardía.
El silencio cómplice y la euforia: el tsunami mediático por el despido de Lecquio
La decisión de Mediaset de despedir al conde Alessandro Lecquio tras las acusaciones de maltrato de su expareja, Antonia dell'Atte, ha fracturado la crónica rosa en dos bandos irreconciliables: el mutismo en su círculo más cercano y la celebración abierta en otros platós
Madrid, 21 de noviembre de 2025 - El terremoto provocado por el despido fulminante de Alessandro Lecquio de Mediaset ha dejado dos escenas diametralmente opuestas en la televisión española. Por un lado, un silencio ensordecedor en los programas de sus compañeros y amigos más cercanos. Por el otro, una explosión de alivio y júbilo en espacios como el nuevo ‘Sálvame’, donde la noticia fue recibida con gritos de alegría.
La gota que colmó el vaso para la cadena fueron los testimonios públicos de Antonia dell'Atte, quien el pasado mes de octubre relató en una entrevista con ‘El País’ el “infierno” de violencia que sufrió durante su matrimonio con el aristócrata italiano a finales de los años ochenta. Sus declaraciones, en las que detalló episodios de golpes e insultos que comenzaron incluso durante su embarazo, fueron avaladas por la documentación judicial que su abogado entregó a la dirección de Mediaset, convenciéndoles de la veracidad de su relato.
El pacto de silencio en el entorno de Lecquio
La reacción en el corazón de Telecinco, donde Lecquio era colaborador habitual, ha sido de hermetismo. Fuentes cercanas al entorno del conde confirmaron que se ha acordado evitar cualquier comentario sobre el polémico cese. Este jueves, programas como ‘El Programa de Ana Rosa’ —presentado por su amiga íntima y madrina de su hija pequeña—, ‘Vamos a ver’ y ‘El Tiempo justo’ optaron por ignorar por completo la noticia.
Según se ha filtrado, la decisión de no despedir a Lecquio en antena no fue voluntaria, sino un mandato de la dirección de la cadena. Para Ana Rosa Quintana, la situación supone un conflicto personal y profesional. Hace un mes, en un photocall, ya había salido en defensa del conde, calificándolo de “fuerte” y remarcando su amistad. Sin embargo, en su programa, el tema ha sido tratado con un elocuente mutismo.
La otra cara: celebración y un grito por las víctimas
Mientras en Telecinco imperaba el silencio, en el plató de ‘No somos nadie’, el sucesor de ‘Sálvame’ en la cadena Ten TV, la atmósfera era completamente distinta. La noticia del despido se recibió en directo con una ovación y una palpable euforia.
Fue en este espacio donde Antonia dell'Atte conectó por sorpresa para ofrecer sus primeras palabras. Visiblemente emocionada, y entre lágrimas, la exmodelo afirmó: “38 años, toda la prensa cómplice”. “Estoy brindando con vino. Estoy festejándolo con mi hijo, con mi madre, mi familia... Es una victoria de la verdad”, añadió.
La presentadora Carlota Corredera no dudó en elevar el momento a una victoria colectiva, preguntándole a Dell'Atte: “¿Eres consciente de que esta victoria no es solo tuya, sino de todas las mujeres?”.
La indiferencia de Ana Obregón
En una casualidad de la parrilla, Ana Obregón, otra expareja de Lecquio y madre de su difunto hijo Aless, compareció este mismo jueves en ‘Y ahora Sonsoles’ de Antena 3. Sin embargo, ni la presentadora le preguntó por el tema ni la bióloga y actriz hizo mención alguna al despido de su expareja, actuando como si el escándalo no estuviera sacudiendo los medios.
La reacción ante este episodio ha dibujado una línea divisoria clara en el mundo del corazón, enfrentando la lealtad personal y el silencio impuesto con la reivindicación pública de la verdad de una víctima y la celebración de una medida que muchos consideran justa y tardía.
